Yo no paro, ¡yo produzco!

Un pequeño lengüetazo de Victoria al gremio de transportadores fue suficiente para hidratar los engranajes oxidados de camioneros high class en el país que demandan el congelamiento del precio del diésel. Hace algunos días vimos a la Gnecco en un auditorio dar clases magistrales a niveles nunca antes vistos de economía y moral, acompañadas de un triple… Y un trío de guitarra para amenizar el circo uribersal de aquel salón repleto de barras bravas. Claro que estaban patrocinados por Fedetranscarga, un nicho de gente de bien, asociados al Centro Democrático al mando de Don Henry Cárdenas, un político con aspiraciones políticas en el centro del país. 

“Yo no paro, yo produzco”, decían los uribistas frente a las protestas y paros nacionales que dieron como resultado la elección democrática del presidente Gustavo Petro. 

Aunque no deja de causar asombro, los medios tradicionales al servicio de los grandes capitales se han dedicado a hacer coberturas especiales del paro como si se tratara de un reality show o algunos de esos programas IQ –50 a los que tienen acostumbrados a los colombiasnos. Ya no son vándalos que queman llantas y bloquean vías, sino gente de bien reclamando sus derechos; claro que no está mal dar cobertura, pero la desinformación mediática a la que está sometido el pueblo es comparable al mejor estilo Göbbels de la década de los años 30 en el centro de Europa. 

Las parvadas de fakes-users, tuiteros pagos y medios de oposición se han unido en una campaña de desinformación nunca antes vista con el objetivo puntual de evitar concretar reformas puntuales que les quita poder y ganancias a sus jefes inmediatos y dueños de medios de comunicación; no obstante, el camionero, empresas de transporte pequeñas y conductores que trabajan por fletes se ven afectados seriamente por la parálisis de las actividades que no buscan más que rendimiento político ya que estas asociaciones solo representan una pequeña parte del gremio de grandes transportadores. Cabe resaltar que el incremento del precio de los hidrocarburos ha tenido una alza a nivel mundial y solo se mantenía precios fijos en Colombia gracias a que estaban subsidiados (cosa que no le gusta a la gente de bien, ¿subsidios? Qué oso), no sostenible, que a su vez pueden ser calculados sencillamente por cualquier administrador o ingeniero y representados en fletes u otros cargos operacionales como se hace en cualquier parte del mundo. 

El pulso entre el gobierno y la oposición está en uno de sus momentos más cruciales, las cantidades de dinero que deben estar fluyendo para financiar esta campaña de marketing en contra del gobierno deben ser exorbitantes, quién la financia y con qué capital lo descubriremos en algunos años. De momento, el presidente está buscando soluciones, y así como dijo don Álvaro Uribe algún día, Petro es muy inteligente. ¡El más inteligente de los políticos conocidos en la región, podrá llevar a buscar rutas alternativas de transporte como la fluvial o ferrea, donde el costo de transporte es más barato, más rápido, se crea más empleo y la infraestructura es del estado!  

Vamos a ver a quién le dura más la gasolina o mejor dicho el ACPM en este picadito donde los muy pulcros taxistas y montadores también quieren un poco de protagonismo.

Poyuelo

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